Excursion al Golden gate, Muir Woods y Sausalito

Una de las actividades que no podéis dejar de hacer si estáis en San Francisco es la excursión al bosque de secuoyas de Muir Woods.

Hay que tener en cuenta que no hay transporte público que llegue hasta el parque, por lo que es necesario alquilar un coche o reservar una excursión. Nosotras nos decantamos por la segunda opción, que eso de conducir fuera de casa no lo llevamos bien.

Después de mucho mirar y valorar diferentes opciones, decidimos coger una que incluía también la visita al pueblo pesquero de Sausalito. La agencia que utilizamos fue Best Bay Area Tours.

Nos recogieron en un mini bus sobre las 8.15 de la mañana en el hotel Parc 55, que estaba a cinco minutos a pie de nuestro albergue. Tuvimos la gran suerte de que nadie más había reservado ese día, por lo que tuvimos al guía para nosotras solas. La primera para que realizamos fue tras cruzar el famoso Golden Gate.  Aquí tuvimos la oportunidad de admirar un paisaje increíble con el puente sobresaliendo entre la niebla.  Además de otros muchos datos de interés, el guía nos contó un par de curiosidades sobre este símbolo de San Francisco. Seguro que, al igual que nosotras, no sabíais que los alambres que forman los cables de este puente podrían dar la vuelta a la tierra 3 veces! Y que, desafortunadamente y a pesar de su belleza, el Golden Gate es el lugar con mayor número de suicidios.

Un rato y un millón de fotos después, gracias a la infinita paciencia de nuestro guía, proseguimos nuestro camino hacia Muir Woods.

Este parque fue nombrado Monumento Nacional en 1908 y se encuentra a tan solo 12 kilómetros del Golden Gate.  Dentro de las 925 hectáreas que lo forman, existen varios senderos que los visitantes pueden recorrer mientras se maravillan ante las secuoyas gigantes envueltas por un paisaje verde que parece que ha sido sacado de un cuento de hadas.

Son más de seis kilómetros los que se pueden recorrer a pie, dependiendo del tiempo que se disponga para visitar el parque. Dos de los senderos más famosos son el Camino Dispea y la Ruta de Ocean View. Los senderos están marcados a lo largo del recorrido y pueden seguirse también en el mapa que te entregan a la llegada al recoger la entrada al parque.

Una de las pegas de no ir por tu propia cuenta, es que el tiempo de estancia en el parque se ve limitado por los horarios de la excursión. Nosotras pudimos disfrutar de una hora y media en la que perdernos entre los magníficos gigantes verdes. Y, aunque fue más que suficiente para hacernos una idea de la belleza del bosque, es cierto que podríamos haber alargado la visita un buen rato más.

De vuelta al bus, pusimos rumbo hacia Sausalito. Tras una media hora, llegamos a esta población en la que el mayo atractivo está en recorrer su calles, en las que podréis ver las típicas casas flotantes, y disfrutar de las vistas desde el puerto pesquero.  Debido a su cercanía con la ciudad y a su tranquilidad, este pueblecito es escogido por gente de clase alta y famosos como lugar de residencia. Tras un paseo, un café y un batido en un pequeño local lleno de encanto, y unas cuantas fotos, volvimos hasta el punto donde habíamos quedado con nuestro guía para regresar a San Francisco.

Llegamos a nuestro albergue cerca de las dos del medio día, por lo que nos acercamos al centro a comer algo y disfrutar de los encantos de la ciudad. Si queréis saber un poco más sobre lo que hicimos, podéis ir a la anterior entrada del blog.

 

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