Londres

London 1

  • La última noche que pasamos allí no habíamos pagado habitación el el albergue, así que nos fuimos de juerga con los amigos del hermano de una de nuestras amigas. Tequila va y tequila viene, aprendimos a pedir chupitos en inglés y que a los ingleses les gusta jugar con los hielos. De vuelta a casa, los amigos se jugaron a piedra, papel o tijera quien nos acompañaba hasta el albergue. le tocó a uno de los italianos y, creo que el pobre nunca había pasado tanta vergüenza como cuando nos pusimos a cantar en el bus a pleno pulmón.
  • Después de dormir un par de horas en el sofá de la sala común del albergue, cogimos nuestras mochilas, las montamos en un carro de la compra que encontramos por la calle y nos fuimos directas a la estación de autobuses. Por el camino, paramos a hacernos una foto con el carro y, justo cuando saltaba el flash, se oyó un grito tremendo y un golpe seco al otro lado de la puerta metálica frente a la que estábamos paradas. No nos preguntéis por qué, pero a día de hoy seguimos convencidas de que allí murió alguien. Por si las moscas, no nos quedamos a comprobarlo y salimos corriendo como alma que lleva el diablo empujando nuestro carrito cargado de mochilas.